" Historia De River Plate "
1900 - 1909
De la fusión de Santa Rosa y La Rosales nace River Plate. Los primeros próceres del club van construyendo con esfuerzo las primeras instalaciones: field, casilla y vestuarios para que River consiga su primer logro: inscribirse en la Asociación en 1905 en la Tercera Liga en donde se debuta contra la Asociación Atlética de Medicina. Ya eran tiempos de numerosos amistosos, en uno de los cuales se estrena la gloriosa banda roja.
Si bien la actuación en el debut en el fútbol oficial es apenas discreta, el club sube la apuesta y se inscribe en 1906 en la Segunda Liga. En la primera temporada en el segundo nivel no se hace una buena campaña, pero en 1907 River logra quedarse a las puertas del ascenso jugando de local en Sarandí y perdiendo la final contra un potente Nacional integrado por algunos grandes jugadores que en pocos meses iban a pasar a River para lograr el ansiado ascenso a la máxima categoría tras una doble final contra Racing no exenta de polémica debido a la insólita anulación del primer partido.
El debut entre los grandes no pudo ser mejor: subcampeones detrás del glorioso Alumni al que se logra vencer en un encuentro memorable e histórico. Si bien el club en lo deportivo logra un gran reconocimiento, en lo social hay resquemores entre viejos y nuevos socios, que incluso llegan a derivar en un cambio de camiseta, pues la tricolor rayada desplazó a la banda roja, que no volverá hasta muchos años después.
A Cien Años Del Debut De River En Primera

El 2 de mayo de 1909, River Plate enfrentó en su modesto field de la Dársena Sud a Argentino de Quilmes, en lo que fue el primer partido de la historia millonaria en la máxima categoría del fútbol argentino, condición que jamás ha abandonado hasta nuestros días. La goleada propinada al rival (5-0) fue la mejor carta de presentación de River ante los grandes y el primer paso de una campaña inolvidable, coronada con el inolvidable triunfo contra Alumni, logrado como visitante el 12 de septiembre de ese año.
Muy pocos clubes en el mundo pueden presumir de tener un siglo ininterrumpido en Primera División. River Plate es uno de ellos. Solamente se pueden destacar con más de cien años compitiendo en la elite del fútbol mayor de su país al Celtic FC y al Glasgow Rangers en Escocia (desde 1890); al Linfield, Cliftonville y Glentoran en Irlanda del Norte (1890); C.U.R.C.C., Peñarol (1900) y Nacional (1901) en Uruguay y Olimpia en Paraguay (1906). El 27 de diciembre de 1908, River Plate derrotó por 7 a 0 a Racing en la final por el ascenso a la máxima categoría y logró conseguir el gran halago de ser el primer equipo del popular barrio de La Boca en llegar a jugar entre los grandes de entonces. Recién en 1913 llegará otro equipo de la zona a la máxima categoría, Boca Juniors, aunque éstos no lo lograron por méritos deportivos, sino que fueron ascendidos de oficio para rellenar vacantes en el torneo de la Asociación Argentina, que había quedado con pocos integrantes en Primera debido a una escisión del fútbol nacional.
A continuación, se transcribe el informe realizado por Osvaldo Gorgazzi y Patricio Nogueira, miembros del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF) relacionado con el centenario del debut de River en Primera División.
100 AÑOS CONTINUOS DE RIVER PLATE EN 1ª DIVISIÓN
1909 empezaba con las mieles del triunfo para River Plate. Una final, y encima revalidada, no se juega todos los días y mucho menos se gana en ambas. A los festejos navideños se sumaban los del arribo a Primera. Ya habría tiempo para encarar este nuevo año que todos sabían difícil, pero como ocurre cada Año Nuevo, durante esos días se festejan las metas alcanzadas en el año que se fue, y por alcanzar en el que viene. El festejo incluyó un día de quinta propiedad del Sr. Barbera, sita en Rincón y Pueyrredón de la localidad de Banfield. El programa decía que habría entrega de medallas conmemorativas, pero había que hacer un pequeño sacrificio: el tren saldría a las ¡06:00 horas del domingo 17 de enero!
Una semana después, la exigencia de madrugar en domingo no sería tan drástica. Alcanzaba con estar a las 08:30, en la canchita de la Dársena Sur, pero esta vez para organizar la temporada que se viene con el debate que surgiría en la Asamblea General Ordinaria. Señores, los festejos habían terminado. Si bien, los comentarios aparecidos en los diarios durante el verano son casi nulos, en los primeros partidos amistosos que se comentan, se nota que nuestro equipo está mejor entrenado. Es decir, la preparación para afrontar un año difícil no fue dejada de lado. Durante febrero nos encontramos una noticia que para un lector que no conoce lo que más tarde ocurriría, pasaría desapercibida: Se inaugura el predio deportivo del Club Banco Nación con su respectiva cancha de fútbol. Durante el transcurso del año, ese lugar será mudo testigo de uno de los acontecimientos que marcaron para siempre a nuestro querido club. ¡El triunfo sobre Alumni! Único equipo rioplatense que lo derrota en el año. Los días pasan y los plazos de la AFA empiezan a correr. El 14 de marzo hay que inscribirse, esperan hasta las 17:00 horas. Por supuesto, nuestros dirigentes cumplen al píe de la letra con el trámite y días más tarde la aceptación de la AFA no se hace rogar, nuestro club aparece entre los equipos de Primera y anotados para las copas de entonces, la Competencia y la de Honor. El día soñado por todos se va acercando, el debut oficial en primera…
Claro que antes, y como se estila, conviene cotejar nuestro poderío. Y ya que estamos ¿por qué no somos el primer equipo de Primera en jugar? Así los músculos se van tensando con tiempo. El 26 de marzo, Porteño nos recibe en su predio de Palermo. Los diarios comentan asombrados, la cantidad de público que lleva el equipo darsenero para un mero partido amistoso de verano... Claro, por entonces no había torneo de Mar del Plata. Porteño era un club que integraba apellidos ingleses con otros más acriollados. Así podíamos encontrar un Rithner con un Cuechi, o un Hyland con un Méndez. ¿Los nuestros? Y… usted ya sabe. El partido fue parejo en el primer tiempo, pero en el segundo, el estado físico de los nuestros marcó las diferencias. ¿El resultado final? ¡Porteño 5 River 6! ¿Qué tal? Después de este resultado sus apreciaciones seguro son correctas: La delantera parece que estaba a nivel para jugar el torneo, pero había que mejorar la defensa y el medio campo… El 8 de abril, Jueves Santo, visitamos a Quilmes. Si se analiza la formación, se nota que los 5 goles en contra y los 6 a favor fueron tenidos en cuenta. Muchos cambios atrás y ninguno adelante. ¿El resultado? 3 a 3. Otra vez, las crónicas hablan de lo bien sincronizada de la delantera. Tres días más tarde, nos hacemos un hermoso regalo de Pascuas. Visitamos al Lomas y ¡ganamos 5 a 1! Parece que mejoramos en defensa… Y llega el último partido amistoso… Otra vez con Porteño, pero ahora en nuestra canchita de la Dársena. El partido se juega el 25 de abril ante una numerosa concurrencia que ya hacer sentir su aliento para los locales. Pero ahora Porteño viene mejor entrenado, claro que los nuestros también… y otro 5 a 1 a favor de los futuros millonarios corona el fin de la temporada amistosa. ¿Ahora?, ahora a esperar el próximo domingo. El próximo domingo empiezan los partidos en serio. ¿Haremos otra vez cinco…?
Domingo 2 de mayo de 1909. Tantos sueños acunados desde la fundación, tanta ilusión depositada en la formación y el engrandecimiento del pequeño gran club, todos los esfuerzos por llegar a lo más alto, culminaban con la concreción del gran anhelo: el debut en la Primera División, el nombre de River Plate que figura junto a los grandes, Alumni, Belgrano, San Isidro, Lomas. Todos irán a jugar a la canchita de la Dársena Sud, y ellos también deberán recibir a los darseneros. El rival de la primera jornada es Argentino de Quilmes, de muy buena campaña en la edición anterior y el debut es en casa. Este partido es, probablemente y según todos los indicios, el primer partido en el que River juega con la camiseta tricolor de rayas rojas y blancas con el filete negro. Julio Abaca Gómez, capitán de ese equipo y baluarte del ascenso, fue uno de los impulsores de la desaparición de la banda roja de las camisas de River. Se ignoran los motivos de tal insistencia en el cambio de colores, pero lo concreto es que, salvo los veteranos que la siguieron usando, habrá que esperar hasta 1932 para ver a un primer equipo de River con la banda color sangre, aunque ésta siguió estando presente en la bandera del club.
La buena performance en los amistosos previos, hacía presuponer un buen desempeño riverplatense. “La actuación del River Plate en sus partidos amistosos al principio de la actual temporada, lo presentaba como un cuadro fuerte y homogéneo y como un rival digno de ser tenido en cuenta, aún por los cuadros más fuertes”, aseguraba La Nación al día siguiente del match. La Argentina llegó mucho más lejos cuando en la previa aseguraba que “las miradas de los muchos aficionados que se complacen en analizar los primeros matches para descubrir a los probables grandes teams, hayan fijado sus miradas en el joven River Plate, si no como futuro campeón del año, pues esto sería a más de aventurado en suponerlo, bastante problemático en su realización, por lo menos por considerarlo como uno de los cuadros que mayor y mejor actuación han de tener en el transcurso del campeonato de 1909”. Un acierto pleno el del periodista, tal como se comprobará con el devenir de los encuentros. Ante tamaña expectativa, y teniendo en cuenta la ilusión de todos los darseneros por jugar su primer partido oficial en la máxima categoría, no fue de extrañar que el field de la Dársena Sud presentara una numerosísima concurrencia. El árbitro Bertorini dio comienzo al encuentro a las tres y 20 de la tarde, alistando los quilmeños los siguientes jugadores: García; Dodds y E.G. Paulsen; Barreiro, Goodfellow y Boggan; Salas, Furts, V. Paulsen, Céspedes y Alloy. Los once jugadores que defendieron por primera vez a River en la división mayor del fútbol argentino fueron: Julio Abaca Gómez; Federico Gómez y Arturo Chiappe; Franco Chagneaud, J. Amaral y J. Soulingham; Elías Fernández, John Diggs, Hernán Rodríguez, Silvio Politano y Anempodisto García.
La principal novedad en la alineación de River fue la presencia de Abaca Gómez, capitán y habitualmente organizador del juego, actuando como arquero debido a la ausencia de Juan Luraschi, guardavalla titular en el ascenso y que disputará varios partidos en el torneo de 1909, aunque no lo finalizará como titular.River abrió el marcador a los 12 minutos con un remate de García que vence al arquero rival tras un rebote en el poste. Si bien River fue claro dominador del juego, y se anularon tres tantos por offside (dos de ellos de Argentino), se llegó al descanso con la ventaja mínima a favor de los darseneros. En la segunda parte, y tras un tanto anulado a Rodríguez, también por posición indebida, a los once minutos es Amaral quien marca el segundo tanto a los 11. A los 20, García marca el tercer tanto, tras pase de Elías Fernández. A los 27, convierte Politano el cuarto gol tras asistencia de Rodríguez, mientras que Fernández cerró la goleada a los 32 con un gol de pecho. La gran actuación del arquero visitante, impidió que el resultado terminara con una goleada aún mayor. El impactante desempeño y la gran velocidad de Elías Fernández por la banda, fue noticia en todos los diarios de la época y su trayectoria a lo largo del torneo lo llevará al gran honor de ser el primer jugador de River que vista la camiseta de la Selección Nacional, debutando en Montevideo por la Copa Newton (empate a dos contra Uruguay) y convirtiendo uno de los goles argentinos en el viejo field de Belvedere.
El 5-0 sobre Argentino de Quilmes tuvo amplia repercusión en los diarios y en el ambiente futbolero y fue muy festejado por los hinchas riverplatenses y en todo el barrio, pues el hijo dilecto había debutado con una resonante goleada en el círculo mayor del fútbol, lugar que a partir de ese instante ya nunca abandonó. Era el primer peldaño de la rica historia que continúa vigente un siglo después.
1910 - 1919
Tras el subcampeonato de 1909, el equipo decae su nivel en los años siguientes, tocando fondo en 1912 cuando River termina último. Gran mejoría en 1913, en donde se cae eliminado en un desempate ante Racing para la final por el título. Ese año marca también el punto inicial de uno de los mayores espectáculos deportivos del planeta: el 24 de agosto se juega el primer River-Boca oficial de la historia, con triunfo riverplatense por dos a uno.
En 1914, River se ve obligado a mudarse a Caballito, pues hace de local en Ferro, ya que se había abandonado la Dársena y se estaba construyendo un nuevo estadio en La Boca. Ese mismo año se gana la Copa Competencia. En la final nacional por la Copa Jockey Club se derrota a Newell’s y en la internacional por la Tie Cup Competition se vence al Bristol de Montevideo, logrando de esta manera el primer título internacional de la historia del club.
En 1915, River Plate inaugura el estadio de La Boca, en la manzana situada entre las calles Aristóbulo del Valle, Caboto, Pinzón y Pedro de Mendoza. A partir de ese momento, el equipo tricolor se convierte en constante animador de todos los torneos, pero queda siempre relegado por el mejor Racing de la historia. Se elimina a Boca de la Copa Competencia en 1915 y 1918, aumentando la rivalidad con los vecinos del barrio.
1920 - 1929
¡Campeones! Tras varias temporadas cerca de la gloria, en 1920 el barrio estuvo de fiesta tras lograr River el ansiado campeonato de la Asociación tras una lucha cabeza a cabeza con un Racing que parecía invencible. El 9 de enero de 1921, contra Quilmes y en cancha de Independiente, se logra la gran hazaña en un torneo bien organizado y de dos ruedas.
Tras el título, el equipo vuelve a ser protagonista en los campeonatos, pero no logra subir a lo más alto en las posiciones. En 1923, River abandona definitivamente el barrio de La Boca pues el 20 de mayo se inaugura el estadio de Alvear y Tagle, en pleno barrio de la Recoleta. Fue el comienzo de una nueva era, marcada por el gran crecimiento en el área social, aunque con una discreta actuación futbolística.
Debido a la división del fútbol argentino, durante ocho años (1919-1927) no se juega ningún partido contra Boca Juniors, aunque ello no disminuyó la rivalidad entre los antiguos vecinos boquenses. En 1929, River estuvo a un solo punto de llegar a la final por el título, pero quedó relegado por Gimnasia y Esgrima La Plata, que finalmente obtuvo el título de campeón.
Así Era La Cancha De River En 1920
Documento histórico: foto de la cancha de River en 1920. Sombreros, trajes y otra manera de ver y vivir el fútbol. La pasión, intacta.
La foto, que pertenece a la familia, corresponde a un partido de River en una tarde de la década del 20, en pleno apogeo del fútbol amateur por estos lares, y fue retratada desde la terraza de una casa ubicada, en aquellos años, en Aristóbulo del Valle 110, del barrio de La Boca. Gracias a LPM, la imagen pasa del albúm familiar a toda la familia riverplatense, en un solo click.
Los muchachos de la banda roja cruzando el pecho habían regresado al barrio que los vio nacer en 1915, tras breves pasos por Sarandí y el estadio de Ferro Carril Oeste (ubicado en el mismo lugar que en la actualidad). Se alquiló el terreno cercano al río y River empezó a hacer de local en la manzana delimitada por las calles Pinzón, Caboto, Aristóbulo del Valle y Pedro de Mendoza. Dicen los historiadores, y lo confirma la fotografía, que allí se construyó un estadio, propiedad del club, de considerable tamaño para la época, con imponentes gradas y hasta una moderna tribuna techada (se puede apreciar a la izquierda). De traje y galera, los hinchas concurrían masivamente a la cancha y se comenta que en esos años River aumentó considerablemente la cantidad de seguidores.
La localía en dicho terreno duró hasta 1923. Finalizado el arrendamiento, el club debió construir otra cancha y se mudó a la intersección de la avenida Libertador (antes Alvear) y Tagle, ahí frente a lo que hoy es Canal 7.
1930 - 1939
Tras una discreta actuación en el último torneo amateur, en 1931 River hace su ingreso al profesionalismo con la rutilante contratación de Carlos Peucelle, por el que desembolsa la impactante cifra de diez mil pesos. Los flamantes “millonarios” no lograron una gran actuación, quedando en un cuarto puesto que no satisfizo a los hinchas y directivos que, un año después, darían un golpe aún mayor.
En 1932, River revolucionó nuevamente el mercado contratando a varios jugadores, pero especialmente, y por la elevada suma de $ 35.000, al goleador de Tigre, Bernabé Ferreyra. La presencia de Bernabé en las canchas, coincidió con el hecho de que River vuelve a usar la banda roja. Los viejos colores boquenses y los goles del “Mortero de Rufino” provocan un arrastre masivo de público, convirtiendo a River en un fenómeno popular que dura hasta estos días. A fin de año llegaron los halagos, pues River obtuvo el primer campeonato profesional de su historia y la Copa Competencia tras derrotar en las finales a Independiente y Estudiantes respectivamente.
Tras quedarse sin halagos durante tres años, River logra el bicampeonato en 1936 y 1937, entre otras figuras con el gran aporte de dos riverplatenses de cuna: José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera, grandes representantes del rico semillero millonario. El 26 de mayo de 1938 se inaugura la actual casa: el glorioso Estadio Monumental. En 1939, debuta el gran ídolo riverplatense y el mayor goleador de la historia millonaria: Ángel Amadeo Labruna.
1940 - 1949
En la década del ’40, River ya se convierte en un ejemplo de club y su gran cantera es la principal proveedora de sus equipos campeones y de la Selección Nacional. Tras un 1940 en donde el equipo comenzó mal y terminó bastante bien, en 1941 River vuelve a salir campeón con una goleada a Boca (5-1) incluida. Ese mismo año conquista las copas “Adrián Escobar”, “Ricardo Aldao” y “ Carlos Ibarguren”, logradas ante San Lorenzo, Nacional de Montevideo y Newell’s, respectivamente.
En 1942, con La Máquina (Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna, Loustau, D'Alessandro y Deambrossi, entre otras grandes figuras) en pleno esplendor, River obtiene de manera brillante el bicampeonato, conseguido nada menos que en la Bombonera en un clásico épico en el que Pedernera marcó dos goles para igualar la ventaja boquense y conquistar el título en casa del gran rival.
Tras dos años en blanco, un River lujoso se vuelve a quedar con el título en 1945, año en el que debuta en el arco Amadeo Carrizo. En 1947, con Alfredo Di Stéfano como gran figura, un River súper goleador (90 goles en 30 partidos) se lleva el título con holgura. En ambos años, el equipo obtiene también la Copa “Aldao”, título rioplatense, conseguido en ambas oportunidades frente a Peñarol.
1950 - 1959
Luego de dos años en que no se ganó título alguno, River logró, no sin sufrimiento, el campeonato de 1952, con Walter Gómez como gran figura en un equipo con grandes jugadores. Se repitió la historia en 1953, pero en esta oportunidad la consagración se logró tras un vibrante mano a mano con Racing, definido en la antepenúltima fecha del torneo.
Luego del “descanso” de 1954, River se quedó con el primer tricampeonato de su historia, conquistando los tres torneos consecutivos con gran superioridad sobre los rivales y produciendo la admiración de todo el mundo futbolístico con una delantera de ensueño. Incluso, la consagración en 1955 fue en la Bombonera, repitiéndose la historia de 13 años antes, festejando ante el rival de siempre. También en 1956 se obtiene un nuevo título rioplatense (Copa “Aldao”) frente a Nacional de Montevideo.
El dinero ingresado por la venta de Enrique Omar Sívori a Italia en 1958 sirvió para cerrar la parte baja de la tribuna Almirante Brown (hoy llamada justamente Sívori) del Monumental y terminar con la famosa “herradura”. Pocos imaginaban que a partir de ese momento comenzaban los años más tristes y sufridos de la gloriosa historia millonaria.
1960 - 1969
Comienza la pesadilla, la mayor noche de la historia de River Plate. Subcampeones a dos puntos de Independiente en 1960, floja actuación en 1961, polémica caída en la Bombonera en 1962, nuevamente a dos puntos del Rojo en 1963. Siempre la misma historia: grandes jugadores y a las puertas de la gloria por infortunios propios y usurpaciones de otros.
Tras un flojo desempeño en 1964 se pierde el torneo de 1965 de una manera increíble tras una primera rueda muy buena. De todos modos, se logra por primera vez la clasificación a la Copa Libertadores como subcampeón argentino para la edición de 1966, en donde el equipo continúa con los infortunios y pierde un tercer partido de desempate contra Peñarol cuando la final, jugada en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, parecía encarrilada.
En 1967 la reestructuración del fútbol argentino derivó en la creación de dos nuevos torneos: Metropolitano y Nacional. Sin embargo los millonarios siguieron sin lograr halago alguno con buenos desempeños en los campeonatos, pero sin la recompensa del premio del título con la fatalidad como principal enemigo, cuyo mayor ejemplo fue el despojo sufrido por River en el Nacional 1968 con la tristemente famosa “
1970 - 1979
Tras un primer lustro de los ’70 en que la historia negra parecía continuar, en 1975 y de la mano de Ángel Labruna, River logra romper con la mala racha y conquista el bicampeonato: Metropolitano y Nacional. El primero, logrado tras una primera rueda brillante y una segunda en que los temores volvieron a aparecer. El segundo, fue obtenido en el último minuto ante Rosario Central, tras una dura lucha en la ronda final contra Estudiantes de La Plata.
Luego de perder la final de la Copa Libertadores de 1976 ante el Cruzeiro y de culminar ese año de muy mala manera tras caer en la final del Nacional ante el eterno rival, River logra un nuevo y muy festejado título en el Metropolitano de 1977, el torneo más largo de la historia del profesionalismo, ganando el partido decisivo en la Bombonera con un inolvidable golazo logrado en el último minuto por Pedro Alexis González.
En 1978, River Plate fue el equipo que más jugadores aportó a la Selección Nacional que conquistó el primer título de Campeón del Mundo. Un año después, el equipo dirigido por Labruna conquistó un nuevo bicampeonato, el Metropolitano tras vapulear a Vélez Sarsfield en la final con un 7-1 global tras los dos partidos y el Nacional tras dos empates contra Unión, en los que un gol del Beto Alonso en Santa Fe fue vital para lograr el título.





